El Peronismo es mucho más que el PJ y que estas ¿nuevas? conducciones nacional y provincial
Una carta abierta del dirigente peronista de San Rafael Oscar Demuru.
El Peronismo es mucho más que el Partido Justicialista y mucho más de estas ¿nuevas? conducciones nacional y provincial.
Sólo expresan la legalidad de un sello, pero están condenados por su "ilegitimidad". Son claramente la representación de una minoría de la minoría.
Estas reflexiones las hago desde mi condición de peronista y con el ánimo de poder expresar a modo de carta abierta, el pensamiento político, que nada tiene que ver con lo electoral interno, porque la asimetría de fuerzas frente a los "pequeños aparatos" que manejan los protagonistas nacionales y provinciales de este nuevo pero viejo ciclo impone las condiciones y vaya que las imponen. Aun así, es mucho peor el silencio. Quien calla, otorga y para nada estoy dispuesto a otorgar. Sino a convocar a quienes en este mismo sentido tengan vocación para dar batalla por las ideas e intentar ponerlas en acción y en tanto sea posible construir un espacio político que sea útil desde el Peronismo hacia la sociedad
A un año de la asunción del presidente a la Casa Rosada, el Partido Justicialista nacional y provincial (PJ), sigue sin detenerse a reflexionar y aceptar su responsabilidad histórica en el surgimiento del actual gobierno libertario. Cristina Fernández de Kirchner, junto a figuras como Máximo Kirchner, Sergio Massa- (patética esa foto) y otros referentes, han "armado a su gusto" una nueva conducción del PJ que parece aferrada a las mismas lógicas políticas que los llevaron al fracaso electoral.
Igualmente, en nuestra provincia, "usando" de escudo a Emir Félix que viene de destacadas gestiones al frente del municipio de San Rafael, pero con el virus enquistado de las conducciones anteriores y repitiendo el modelo político municipalista, pero manejado en las sombras desde los referentes nacionales o precisamente Carlos Ciurc,a que se ufana de ser el armador desde la poca visibilidad, no porque no le interesa sino porque sabe que es más yeta como se dice en la jerga. Es un hecho "copia fiel" a lo nacional, sólo con matices mendocinos, sólo matices.
Estos dirigentes del Partido Justicialista a nivel nacional y provincial, se caracterizó en los últimos años por una soberbia política hija del kirchnerismo y solo generó las condiciones necesarias para que emergiera una figura disruptiva como el Presidente, más aún, en muchos aspectos, lo alentó. A través de un desprecio sistemático por las demandas sociales, un alejamiento progresivo de las bases populares y la creencia de que podían imponerse por sobre cualquier desafío. Todos ellos y sus entornos juntos a los amanuenses de siempre terminaron creando el espacio perfecto para que el hartazgo social encontrara una salida radical.
Así que reitero: el Peronismo es mucho más que el Partido Justicialista.
Esta nueva conducción, que sólo conserva legalidad, está condenada por su ilegitimidad frente al Peronismo y ni que hablar frente a la sociedad. Son ellos, en definitiva, quienes nos han traído hasta este punto, y aun hoy, un año después del inicio del gobierno del Presidente y del Gobernador, no se han esforzado en intentar interpretar los hechos o comprender el fenómeno. Montados sobre la falsa idea de un "gobierno corto" y la "resistencia popular" (por supuesto, sin ellos al frente, bien cómodos). Y es así que no logran asumir la magnitud del cambio histórico que enfrentamos.
Esa dirigencia claro está ya pasado un año no están dispuestos a abandonar la comodidad de las categorías obsoletas y enfrentar la realidad con una mirada renovada. Y es así que el relato del Presidente encuentra eco en la sociedad porque la oposición de estos dirigentes del Partido Justicialista ¿renovado? a los gritos, lejos de consolidar una resistencia efectiva, termina por convalidar sus posiciones a través del repudio generalizado de la sociedad sobre ellos y lo que esos gritos generan.
La política del espejo del Presidente y también del Gobernador, que utiliza la memoria histórica para recordar a la sociedad quiénes han gobernado el país hacia el descalabro, es un arma poderosa. Y como para echarle más combustible al fuego, se repiten esos dirigentes en las conducciones del PJ en todos los niveles.
Y no sólo se trata de lo nacional con el Presidente, sino también es un "calco lo que ocurre de la actitud del Partido Justicialista en la provincia" , con una oposición sin ideas, débil, culposa, mirándose cada uno su ombligo, frente al gobierno provincial, les podría hacer una lista de hechos sucedidos a los largo de este año en los departamentos donde gobierna en PJ , sería tedioso, pero basta con ver el Presupuesto 2025, mucha alaraca para afuera, para la tribuna contra el Gobernador, pero los votos le sobran al gobierno, para cumplir sus objetivos. No alcanza la unanimidad por 3 o 4 votos. Pruebas al canto.
El problema en realidad de todos, pero todos estos dirigentes, que con todos los recursos habidos y por haber a su alcance, no vieron venir a este fenómeno político y, aún hoy, no logran verlo. Lo relativizaron. En la falsa creencia o en la soberbia que El Peronismo, así como estaba, daba para todo.
Y al no verlo se han constituidos en funcionales al nuevo proceso político. Y Afirmo: allá quienes crean que esto es pasajero: negar esta realidad es un error. El Peronismo sólo en manos de este Partido Justicialista va camino a ser irrelevante.
Entonces el desafío como peronistas, desconociendo al Partido Justicialista éste en todos sus niveles, es monumental: cuestionar si tenemos la fuerza política, moral y de contenidos para generar una articulación política que movilice una masa crítica en este nuevo contexto. La fragmentación actual demanda un cambio de perspectiva, comprender los fenómenos de transformación de la sociedad y dejar de mirar con los ojos del pasado.
Enfrentamos un desafío histórico. Acostumbrados a dominar el escenario político, ahora estamos obligados a reconfigurarnos, a comprender el presente histórico y los nuevos paradigmas, no las consignas viejas y vacías. Lo que ha pasado no es un accidente de la historia, es una derrota política, la peor desde 1945 en democracia. Se trató de un emergente de un fenómeno que estaba invisibilizado durante años.
Debemos asumir que hemos pervertido y vaciado el principio fundante de la justicia social para acumular poder. Reconocerlo es imperativo, porque seguir en esta hipocresía nos llevará más temprano que tarde a ir dejando de ser. La sociedad argentina ha cambiado, y con ella, los paradigmas y categorías de análisis y acción también deben evolucionar. El Peronismo fue, es y será un movimiento con conciencia y compromiso con la actualidad. Si no logramos reconciliarnos con esta nueva realidad, seguiremos aferrados a paradigmas agotados y perpetuando el ciclo de frustración y desencanto.
Miremos y veamos hacia adentro, y cuestionemos cómo actualizamos nuestros principios fundacionales. La política no se actualiza con algoritmos o inteligencia artificial: se actualiza con la palabra, juntándonos a debatir y discutiendo, les guste o no a los "nuevos - viejos" dueños de la franquicia del PJ.
La tarea está clara: autocrítica constructiva, pensar para la acción, reconfiguración y un diálogo honesto con la nueva sociedad argentina. Negar esta realidad es negarnos a nosotros mismos.
Oscar Demuru
Peronista.
Resido en San Rafael
Emprendedor PYME