24 de marzo: "Nunca Más" pertenece al pueblo argentino

El diputado César Cattaneo recuerda la fecha y le pone contenido en esta nota.

César Cattáneo
Diputado provincial en Mendoza por la UCR

24 de marzo. Un día en el calendario argentino cargado de memoria, reflexión, bronca, polémica, debate. El Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia se estableció en el año 2002, en conmemoración de quienes resultaron víctimas del proceso dictatorial iniciado en esa fecha del año 1976. Un día para recordar las consecuencias de la irrupción de la democracia a partir de una dictadura, que dejó un saldo humano, económico, e institucional incomparable con otros hechos históricos de las últimas décadas.

A casi cinco décadas del Golpe de Estado, debe seguir vigente la responsabilidad de mantener viva la memoria de lo ocurrido. El Juicio a las Juntas Militares, cada testimonio, la entrega del informe "Nunca Más" por parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas al presidente Alfonsín, y cada acto de reparación, han sido pasos fundamentales para la construcción de una sociedad justa, que no olvida y no quiere repetir las atrocidades del pasado. Porque recordar y ejercer memoria no es vivir en el pasado, es honrarlo para que nunca más vuelva a repetirse. Así, la memoria es un acto de resistencia frente al olvido, una herramienta de cambio, de crecimiento y construcción.

La violación sistemática de los Derechos Humanos por parte del Estado fue moneda corriente por aquellos años. Un Estado que debía bregar por la paz social, por la búsqueda de justicia en el marco de las leyes y la Constitución Nacional, decidió hacer uso y abuso de la violencia legítima en contra de la ciudadanía. Un gobierno que aprovechó el descontento social para legitimar la desaparición forzada de personas, la ignorancia del marco legal argentino y la interrupción de uno de los derechos fundamentales, el derecho a elegir los propios representantes. Verdad y Justicia son banderas que justamente representan el reconocimiento de esta realidad, sin grises.

Contra todo Estado terrorista, como el que ya había antes del 24 de marzo de 1976

Pero para que Memoria, Verdad y Justicia sean una política de Estado, y valores transversales a nuestra sociedad, no deben ser consignas partidizadas. En las últimas décadas, el kirchnerismo usó uno de los períodos más oscuros en nuestro país para hacerlo parte de una construcción de poder. Cuando estas tres consignas pasaron a ser parte de una disputa política, se polarizó de manera ingenua el concepto de "Derechos Humanos", desvirtuando la esencia y alejando a muchos ciudadanos de una causa que debería ser común.

Hoy nuestro país sufre las consecuencias, y hacer memoria es cada vez más difícil, buscar la verdad es conflictivo y hacer justicia es ambiguo. Discutir sobre nuestro pasado debe darse en un marco de respeto, y es necesario trabajar para lograr nuevamente un acuerdo, como lo logró en 1983 Ricardo Alfonsín, para que "Nunca Más" vuelva a pertenecer al pueblo argentino.

Como legislador y militante del partido político que devolvió la democracia a nuestro país, siento la responsabilidad de aportar desde mi lugar a este ejercicio colectivo, y asegurar que las generaciones futuras vivan en una Argentina libre, justa y democrática.


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