Mendoza: ¿Un lujo exclusivo o una experiencia para todos?
¿Mendoza es un destino caro o accesible? Un análisis de su oferta enoturística y gastronómica, resulta pertinente en esta época especialmente a la luz de los datos e información que aporta el informe anual de la economía mendocina y las estadísticas tanto nacionales como provinciales de la actividad turística. Escribe Marcelo Calabria.
Cada año, con el cierre de la temporada turística vendimial, resurge un debate en Mendoza que nunca pasa desapercibido: la percepción de precios "baratos o caros" en los sectores más buscados por los turistas. Estas actividades, que suelen destacarse como favoritas entre los visitantes, a menudo son vistas como excesivamente costosas para los consumidores locales.
En dicha época, Mendoza brilla en el centro de la escena nacional, no solo por su emblemático calendario vendimial, sino también por la celebración de foros y encuentros de relevancia internacional. Es en este contexto que comienzan a analizarse y debatirse los datos que arroja esta intensa semana, clave para pilares fundamentales de la provincia: el turismo y, por extensión, su rica gastronomía y prestigioso mundo del vino.
Para obtener un análisis más preciso, siempre es clave recurrir a los "datos duros" y a la información que estos revelan. En este contexto, hace unos días se llevó a cabo la tradicional presentación del Informe Anual 2024 y Perspectivas 2025 de la Economía de Mendoza, un evento organizado por IERAL - Fundación Mediterránea - en el emblemático Salón de los Espejos del Park Hyatt Mendoza. Esta instancia, que lleva ya dos décadas consolidándose como referente, la complementamos con valiosas consultas informales a actores clave de la hotelería, gastronomía y enoturismo de la provincia. Todo ello nos permite reflexionar sobre una disyuntiva que persiste: ¿Mendoza es más cara o más económica en comparación con otros destinos turísticos de similar relevancia del país y la región?
Mendoza y el desafío de la competitividad: qué hay, qué falta
Es importante recordar que nuestra provincia ocupa un lugar destacado entre los destinos turísticos más importantes de Argentina, siendo incluso recomendada en numerosas publicaciones internacionales especializadas. Su momento de mayor esplendor, sin duda, llega durante la época de vendimia, cuando Mendoza se convierte en el epicentro del turismo, atrayendo a visitantes ávidos de disfrutar de la belleza natural, degustar vinos de excelencia y deleitarse con la gastronomía local. Sin embargo, no deja de ser cierto que, en ocasiones, algunos turistas se ven sorprendidos por los altos precios de los paquetes turísticos, los menús en bodegas y restaurantes, así como por las tarifas en servicios denominados "exclusivos" o de lujo.
Pero también es cierto que Mendoza se destaca como un destino turístico de variada y rica oferta, ideal para "todos los bolsillos", como lo describe un reconocido dirigente del sector hotelero. Además de ofrecer opciones de altísima calidad cuyos precios reflejan la exclusividad y la excelencia de las experiencias. Sin embargo, el debate sobre si Mendoza es un destino caro resurge constantemente, especialmente al compararla con otras ciudades cercanas, como por ejemplo con Viña del Mar, en Chile, históricamente preferida por los mendocinos, y que se utilizó como punto de referencia en la presentación del citado informe económico.
Durante la presentación del informe del IERAL, surgieron conclusiones relevantes. Se destacó que los bienes importados en Mendoza tienen un costo promedio un 33% más alto, debido principalmente a impuestos y costos de importación. Este fenómeno es particularmente notable en los rubros de tecnología e indumentaria, aunque este último no fue incluido en el análisis, ya que los excesivos precios del textil y el calzado en Argentina podrían distorsionar los resultados. Por otro lado, los bienes exportables, como nuestros vinos entre ellos el emblemático Malbec, junto a productos regionales como dulces, frutos de estación etc., resultan un 32% más económicos, lo que pone de manifiesto la competitividad de Mendoza en sectores de producción local.
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En el caso de los servicios en Mendoza presentan una notable accesibilidad, con un costo promedio un 96% más económico en comparación con el vecino país. Esto incluye actividades recreativas como estacionamiento y entradas de cine, así como servicios profesionales - la salud, por ejemplo - y otros muy variados. Este contraste entre productos importados y locales refleja la dualidad de la economía mendocina: sus fortalezas en el ámbito interno frente a los desafíos del comercio internacional, que por supuesto se encuadra dentro de igual situación de Argentina.
Un análisis más detallado sobre los precios en restaurantes y bodegas muestra una amplia diversidad en las opciones disponibles. Aunque en los casos orientados al turismo extranjero los precios pueden parecer desorbitados para los consumidores locales: como menús de siete pasos en bodegas de alta gama que pueden superar incluso los $350.000 por persona, también existe una oferta variada que responde a diferentes presupuestos. Es posible disfrutar degustaciones y visitas guiadas desde $15.000, menús de tres o cuatro pasos y experiencias enoturísticas en bodegas desde $32.000 por persona. Considerando que una pizza para llevar en locales tradicionales cuesta $15.000, optar por un menú con varios pasos, vinos de excelente calidad, servicio de mesa y vistas inigualables de los viñedos y montañas mendocinas transforma la percepción de qué es "caro o barato" en una experiencia que merece su valor.
Este año en particular, en la discusión mediática y empresarial ha cobrado especial relevancia la percepción de Mendoza como un "lugar de paso" según algunos sectores. Esta visión se refleja también en las preocupaciones de los empresarios locales, quienes han reportado una contracción en la ocupación hotelera y, en consecuencia, un descenso en los indicadores generales de la actividad turística durante el último período. Entre las causas principales de este fenómeno se encuentran el tipo de cambio y las dinámicas del turismo interno de Argentina, dato no menor. El incremento en el tipo de cambio ha generado un impacto dual en la economía argentina. Por un lado, el país se ha vuelto más costoso en dólares para los turistas extranjeros, sobre todo de los países vecinos: Brasil, Chile, etc., afectando su llegada y la competitividad del turismo local.
Por otro lado, esta misma variable ha hecho más accesibles las vacaciones en el exterior, en esos mismos países, incentivando el turismo emisivo entre los argentinos. Este fenómeno ilustra cómo las fluctuaciones cambiarias influyen en las dinámicas de consumo y turismo, tanto interno como externo, en un contexto económico marcado por la volatilidad, una característica histórica de nuestro país. Ante esto, resulta crucial escuchar a los actores locales que abogan por adaptarse a nuevos paradigmas y fomentar políticas que impulsen el turismo regional, y principalmente diversificar aún más la oferta turística de la provincia.
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En lo que respecta a la gastronomía, Mendoza ofrece una experiencia culinaria de primer nivel, como uno de los polos gastronómicos más importantes del país, aunque con precios que presentan ciertas variaciones. Mientras los productos locales mantienen su competitividad, los precios en cadenas de comida rápida, un segmento útil para realizar comparaciones, son un 6% más alto, según los referentes del informe del IERAL mencionado previamente. Estos datos destacan la necesidad de equilibrar calidad y accesibilidad para construir una oferta turística más amplia y dinámica, atractiva tanto para consumidores locales como internacionales.
Sin embargo, es innegable que los precios elevados en algunas cartas o experiencias enogastronómicas representan un desafío, especialmente para turistas de países con monedas más débiles, como ha sucedido con Brasil desde fines del año pasado. Este contexto subraya la importancia de encontrar un balance que permita fortalecer la oferta sin perder competitividad.
Desde nuestra perspectiva como consumidores, tal vez sea necesario que la oferta enogastronómica mendocina gane mayor visibilidad y fortalezca estrategias innovadoras, como han sido: "bodegas para mendocinos", degustaciones para mendocinos o descuentos exclusivos para turistas nacionales, y aún más generosos para los consumidores locales. Estas estrategias podrían ser fundamentales para estabilizar un flujo constante durante todo el año, alternando entre temporadas de alta afluencia de turismo internacional, turismo nacional y visitas de los propios mendocinos.
Además, mientras más mendocinos conozcan y experimenten la oferta turística de calidad internacional que Mendoza ofrece, a partir de promociones de determinadas épocas del año, mayor será el impacto positivo y de retroalimentación en la experiencia y atención al visitante. Esto se reflejará no solo en el ámbito turístico, sino también en el trato diario: desde quien conduce el transporte en que se trasladan los turistas hasta quienes trabajan en puntos de ingreso a la provincia. Incluso en interacciones casuales en espacios públicos, podríamos convertirnos en dignos embajadores y guías para nuestros visitantes recomendado la infinidad de restó, bodegones, bares, bodegas, restaurantes gourmet reconocidos internacionalmente, y mucho más que Mendoza ofrece.
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En conclusión, aunque es cierto que algunos precios en Mendoza pueden resultar altos y exclusivos en ciertas experiencias enogastronómicas, también es innegable que el crecimiento del enoturismo y la gastronomía de identidad han generado un abanico de opciones sumamente interesante. Para que estas propuestas lleguen a los mendocinos, el esfuerzo debe ser conjunto. Es crucial que empresarios turísticos, hoteleros, bodegueros y gastronómicos, emprendedores, pequeños y medianos y también grandes, trabajen de manera colaborativa y en alianzas estratégicas para encontrar un equilibrio entre calidad y precios. Bonos, descuentos y promociones especiales pueden desempeñar un papel clave para atraer a los consumidores locales, invitándolos a disfrutar las mismas experiencias que los turistas internacionales destacan de Mendoza en sus posteos, comentarios y recomendaciones alrededor del mundo. ¡Por todo esto, salud y a disfrutar Mendoza!