Los aromas del aire que respiramos

El Dr. Eduardo Da Viá explica en detalle qué es y qué causa la contaminación por PM.

Eduardo Da Viá

Por lo general los humanos, cuando estamos sanos, no prestamos atención a una de las dos funciones básicas para la vida: la respiración.

La otra es el corazón y su consecuencia al accionar, el pulso.

Pero si observamos las maniobras que realizan los médicos, paramédicos, rescatistas, enfermeros y cualquier transeúnte que se encuentre en las inmediaciones de un accidente de tránsito o laboral, observaremos que lo primero es verificar si la víctima respira y si se le detecta el pulso.

Es que ambos sistemas, circulatorio y respiratorio y trabajan mancomunadamente; el primero es el encargado de llevar la sangre a todas y cada una de los millones células que integran nuestro cuerpo, aportando fundamentalmente oxígeno, indispensable para la vida, y el otro es el responsable de abastecer de oxígeno a los glóbulos rojos, los transportadores, y retirar de los mismos el anhídrido carbónico, producto final de la respiración celular

¿Qué contiene el aire que respiramos? El aire se compone principalmente de nitrógeno (78%) y oxígeno (21%), que son fundamentales para los seres vivos. Además, contiene pequeñas cantidades de gases nobles como argón, neón, criptón y helio, así como dióxido de carbono y vapor de agua.

El aire atmosférico, cuando no está contaminado, es inodoro e insípido, tal como el agua; me dirán que no comemos aire y les respondo que están equivocados, pues con cada bocado que tragamos, con cada bostezo, con cada acceso de hipo, parte del aire se deglute, lo que se denomina aerofagia; lo que ocurre es que las papilas gustativas de la lengua no detectan olores sino sabores. Las papilas gustativas de la lengua identifican el sabor y las terminaciones nerviosas de la nariz identifican el olor. Ambas sensaciones se comunican al cerebro, el cual integra la información para que los sabores puedan ser reconocidos y apreciados.

El automatismo de la respiración y la falta de olor y sabor del aire hace que no le demos importancia y prestemos atención a este maravilloso mecanismo, pero sí lo hacemos cuando el aire, contaminado, tiene olor desagradable o sustancias irritantes para el aparato respiratorio.

La mayor parte de las veces no disfrutamos de respirar, no tomamos conciencia del fenómeno que significa expeler aire cargado de CO2 e inhalar aire puro..

Por algo que en el yoga y en otros procedimientos de meditación, lo primero que se le enseña al aprendiz es a tomar conciencia de su respiración: inhalar al máximo, retener unos segundos y exhalar lentamente, haciendo abstracción de todo lo que lo rodea y es precisamente en esas circunstancias que percibimos que casi nunca el aire es inodoro.

Por lo contario, está preñado de aromas que los humanos normalmente no percibimos aun cuando estemos dotados de la posibilidad de hacerlo.

Estamos preparados para captar alrededor de 4000 aromas distintos, extremadamente lejos del perro que puede distinguir 1 millón de olores. También es frecuente considerar aroma a los olores agradables y olor a los desagradables, pero son sinónimos como el perfume.

Yo los invito a realizar esta prueba, antes de retirarse a dormir, salgan al patio o abran una ventana o asómense a la vereda si se trata de una barrio donde ya casi no circulan vehículos y respiren profundamente, comprobarán que cada noche el aire huele diferente, debido a la mezcla de los llamados odorivectores, partículas muy diminutas que transportan cada olor y que llegadas a la nariz, las detecta y califica.

La semana pasada llovió varias veces en Mendoza, lo que hizo que el polvo ambiental se precipite a tierra y deje el aire limpio. Ese aire llamado limpio en realidad contiene aromas en suspensión provenientes, de multiplicidad de orígenes dado que todo lo se encuentra sobre la tierra, sea mineral u orgánico tiene en realidad olor propio, y la mezcla de los mismos, totalmente azarosa es estadísticamente irrepetible, por tanto cada noche el aire tiene un aroma diferente.

Yo tengo la costumbre de salir al jardín a oler, en especial en esas noches calmas después de las lloviznas, aspirando profundamente y paladeándolo también, lo que me da la certeza de estar vivo, porque cada inspiración es una bocanada de vida que renueva la que poseo; los mismo ocurre cuando uno respira el aire en pleno fenómeno meteorológico, por ejemplo durante tormentas eléctricas en que se percibe el ozono producido por la electricidad actuando sobre el oxígeno del aire y transformándolo en ese gas benéfico que es el ozono.

Y aquí vale la disquisición de si ese particular perfume a tierra mojada es por la formación de ozono. Desde hace poco se sabe de la existencia del llamado petricor, nombre científico del olor a tierra mojada que se percibe después de la lluvia, y se debe a la combinación de aceites de plantas y bacterias en el suelo con el agua de lluvia. La palabra "petricor" proviene del griego "pétros" (piedra) e "icor" (el fluido que fluye en las venas de los dioses).

Cuando la lluvia golpea la tierra seca, libera aceites y bacterias que se combinan y crean un aroma característico.

El olor a petricor está relacionado con la geosmina, un compuesto producido por bacterias del suelo.

La sumatoria de la presencia del ozono, benéfico para la salud y del petricor con su más que agradable perfume, hace de cada inspiración un momento placentero, liberador y relajante, ideal para finalizar el día sobre todo si se trata de uno de esos plagados de problemas y tensiones que nos generan ansiedad y desasosiego.

Respirar y tener conciencia de hacerlo y disfrutarlo es uno de los regalos que nos hace la naturaleza por cuanto es una de las pocas funciones perceptibles, de las tantas que se desarrollan en nuestros cuerpos; nada sentimos fuera del pulso, de la circulación de la sangre o de la linfa, de las increíbles tareas que cumple el hígado, o los riñones o de casi todos los órganos incluido el aún misterioso cerebro, del que se sabe mucho pero más se ignora acerca de la intimidad última de su funcionamiento.

Respirar además es ponerse en sincronía con las plantas verdes, color debido a la clorofila el pigmento verde que se encuentra en las plantas y algunas algas. Es fundamental para la fotosíntesis, el proceso que permite a las plantas producir su propio alimento. Pero también es la encargada de absorber el CO2 exhalado con la espiración y liberar el imprescindible oxígeno que incorporamos con la inspiración.

La clorofila es además responsable de ese muy sutil perfume a menta que a veces percibimos, en ausencia de la planta menta en los alrededores.

Pero no todo es color de rosas, u olor a rosas más exactamente, sino que a la vez del placer, la necesidad ineludible y la sensación vivificante de respirar, es lamentablemente la respiración la responsable de introducir en nuestro organismo multitud de compuestos químicos mucho de ello dañinos para la salud aunque imperceptibles por su s tamaño.

Para mejora entenderlo transcribo a continuación un artículo muy bien diseñado que grafica estos conceptos:

Conceptos básicos sobre el material particulado (PM, por sus siglas en inglés)

¿Qué es el PM, y cómo llega al aire?

PM significa material particulado (también llamado contaminación por partículas): el término para una mezcla de partículas sólidas y gotas líquidas que se encuentran en el aire. Algunas partículas, como el polvo, la suciedad, el hollín, o el humo, son lo suficientemente grandes y oscuras como para verlas a simple vista. Otras son tan pequeñas que solo pueden detectarse mediante el uso de un microscopio electrónico.

 Comparación de tamaño de las partículas de PM

Los aromas del aire que respiramos

La contaminación por partículas incluye:

PM10: partículas inhalables que tienen diámetros de, por lo general, 10 micrómetros y menores; y

PM2,5: partículas inhalables finas que tienen diámetros de, por lo general, 2,5 micrómetros y menores.

¿Qué son 2,5 micrómetros? Tome como referencia un solo cabello de su cabeza. En promedio el cabello humano mide, aproximadamente, 70 micrómetros de diámetro, lo que lo hace 30 veces más grande que la partícula fina más grande.

Fuentes de PM

Estas partículas vienen en muchos tamaños y formas, y pueden estar conformadas por cientos de diferentes químicos.

Algunas se emiten directamente desde una fuente, como obras en construcción, caminos sin asfaltar, campos, chimeneas o incendios.

La mayoría de las partículas se forman en la atmósfera como resultado de reacciones complejas de químicos, como el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno, que son contaminantes emitidos por centrales eléctricas, industrias y automóviles.

¿Cuáles son los efectos dañinos del PM?

El material particulado contiene sólidos microscópicos y gotas de líquido que son tan pequeños que pueden inhalarse y provocar graves problemas de salud. Las partículas menores a 10 micrómetros de diámetro suponen los mayores problemas, debido a que pueden llegar a la profundidad de los pulmones, y algunas hasta pueden alcanzar el torrente sanguíneo.

Las partículas finas (PM2,5) son la causa principal de visibilidad reducida (bruma) en las grandes ciudades o en las vecindades de fábricas o de establecimientos industriales.

Como no podía ser en otra forma, en la mitología universal hay un Dios para cada cosa, suceso, beneficio o maleficio, así pues es el Taoísmo el encargado de tener un Dios de la respiración: se llama Qi, que está ligado a la vitalidad.

Qi es la fuerza creativa y conservadora de la vida.

Qi es un tipo de energía metafísica que circunda, y existe en la naturaleza y en todos los seres.

El Kriya Yoga es una técnica de meditación y un camino espiritual que busca la autorrealización y la comprensión de la naturaleza del ser. Se basa en el control de la respiración y la energía vital. Su descripción se encuentra en los Vedas, los Upanishads, los Yoga Sutras de Patanjali y en muchas otras escrituras milenarias. Tiene 49 tipos de respiración.

Claro que no comulgo con estas técnicas, pero lo incluyo en este escrito para ratificar la importancia de la respiración como acto fisiológico consciente y no automático.

De hecho, se practica por períodos y no en forma permanente.

También creo interesante saber de la existencia de la aromaterapia, una técnica terapéutica que utiliza aceites esenciales de plantas para promover el bienestar físico y emocional, a través de la inhalación o aplicación tópica, buscando armonizar cuerpo, mente y espíritu.

En conclusión, disfrutemos de nuestra capacidad de respirar y de percibir olores y otras características del aire que respiramos tales como la humedad, y además de la gratificante sensación, como dijera más arriba, de estar vivo y presente en nuestro planeta, en resumen, gocemos de ser.


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