Formas coexistentes

Escribir mejor para relatar correctamente. el desafío de la columna de la Prof. Nené Ramallo.

Profesora Consulta por la Universidad Nacional de Cuyo

Escuchaba la voz de un tenor que cantaba el bello "Romance del enamorado y la muerte"; el solista iba desgranando los versos octosílabos y en un punto decía así: "Muy deprisa se calzaba, / más deprisa se vestía. / Ya se va para la calle / en donde su amor vivía". El texto narraba cómo el joven protagonista de la historia, ante la inminente llegada de la muerte, trataba de escapar de ella e intentaba buscar refugio en la casa de la mujer amada. Para hacerlo, procedía rápidamente y, entonces, en la letra del romance, nos encontramos con el adverbio ‘deprisa'. ¿O tal vez debió ser ‘de prisa'?

Vamos a nuestras fuentes de soluciones, los diccionarios académicos (el de lengua española y el Panhispánico de dudas). En ellos nos encontramos con la posibilidad de escribir este adverbio de las dos maneras, aunque el diccionario de dudas recomienda la escritura en una sola palabra. Su significado es siempre "con rapidez o celeridad": Salió deprisa y olvidó estos papeles. Hay una locución adverbial, ‘deprisa y corriendo', cuyo valor significativo es "con la mayor celeridad, atropelladamente, sin detención o pausa alguna": "No puedo hablar nunca seriamente con esa persona porque siempre anda deprisa y corriendo".

Otra locución, de carácter verbal, es ‘estar alguien deprisa', con el significado de "tener que hacer algo con urgencia": "Estaba deprisa la abogada en tribunales por la gravedad del asunto". Similar aplicación posee otra locución verbal, ‘andar alguien deprisa', que alude a quien parece faltarle el tiempo para cumplir con las ocupaciones y negocios que tiene a su cargo: "Mejor es que busque a otro defensor porque ese siempre anda deprisa".

También puede utilizarse, con los mismos valores, ‘aprisa' o ‘a prisa'. Estos adverbios se han formado a partir del sustantivo ‘prisa', que significa "prontitud y rapidez con que sucede y se ejecuta algo". Por ello, si un asunto ‘corre prisa', querrá decir que necesita urgente solución; si alguien ‘se da prisa', significa que se acelera o se apresura en la ejecución de algo. También, si se ‘da prisa a alguien', habremos querido decir que se lo insta y obliga a que ejecute algo con presteza y brevedad.

Hermosos refranes existen con el vocablo ‘prisa', sobre todo en un tiempo en que todo parece necesitar urgencia para ejecutarse: "Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa" es una paremia que nos lleva a pensar que somos nosotros los únicos responsables de vivir de modo acelerado pues las urgencias no nos son impuestas por Dios, sino por nuestra ambición y nuestro deseo permanentes de consumir y obtener mejores cosas. Otro refrán que insta a ser reflexivos y a obrar con prudencia es "Date prisa, pero no corras", similar a "Anda despacio si tienes prisa", a fin de no equivocarse ni tomar soluciones erróneas. El consejo reside en la necesidad de ser mesurados y cautelosos antes de obrar en forma precipitada. Un refrán que busca el equilibrio es, en cambio, el que dice "Sin prisa, pero sin pausa", para dar a entender que no hay que obrar precipitadamente, pero sí que es necesario no abandonar nuestra tarea o nuestros objetivos ni claudicar de nuestros ideales.

¿Qué otros adverbios pueden tener doble escritura? Encontramos ‘enseguida' y ‘en seguida', ‘entretanto' y ‘entre tanto', ‘enfrente' y ‘en frente'.

Vemos ‘en seguida' y ‘enseguida', como adverbios que significan "inmediatamente después en el espacio o en el tiempo": "Terminó su discurso y, enseguida, salió del recinto". Según nos dice el Panhispánico, hoy es mayoritaria y preferible la grafía en una sola palabra. Existen otras locuciones similares que se escriben exclusivamente en dos palabras: ‘de seguida' y ‘de seguido', con el valor de "inmediatamente, a continuación". Un refrán con la locución ‘enseguida' puede ser "Bocado tragado, enseguida olvidado", que equivale a "Lo pasado, pisado", y "Hay que ser muy valiente para reconocer los errores propios; los ajenos se reconocen enseguida", similar en contenido a la afirmación evangélica "... la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio".

Con respecto a ‘entretanto', puede escribirse junto o separado si su significado es el de "mientras, mientras tanto": "La gente, entretanto (entre tanto), había empezado a impacientarse por la falta de respuesta". En cambio, si se usa como sustantivo, precedido de artículo o de un demostrativo, se escribe únicamente en una sola palabra, con el significado de "tiempo intermedio": "Cuidaba a su padre y, en el entretanto, leía una novela tras otra".

También puede escribirse en una o en dos palabras ‘enfrente' y ‘en frente', aunque es mayoritaria la grafía en una sola. Tiene el valor de "a o en la parte opuesta": "Vaya enfrente y cómprelo". Muchas veces lleva a continuación la preposición ‘de': "Se paró enfrente de la clase y encaró la situación". Algunos refranes con ‘enfrente' pueden ser "No habiendo enemigo enfrente, todo el mundo es valiente" y "Por más que te alaben los de enfrente, nunca olvides a tu gente". Con el primero, pensamos en las personas pagadas de sí mismas que exageran sus virtudes, entre ellas, el coraje para enfrentar los peligros. Con el segundo, reflexionamos acerca de la sensatez de escuchar a quienes verdaderamente nos quieren y no a los que nos adulan.

A diferencia de las locuciones anteriores, que tienen como grafía preferida la forma en una sola palabra, la locución adverbial ‘a bordo' ("al o en el interior de una nave o de un medio de transporte") se escribe siempre en dos palabras: "La tripulación ya se encuentra a bordo". Puede ir precedida de la preposición ‘de': "Extrañaba el aire acondicionado de a bordo". Por lo tanto, no existe como locución la forma abordo. Si vemos el término en una sola palabra, se tratará del presente del verbo ‘abordar': "Siempre abordo el avión media hora antes de su partida".