Vínculos en tensión: crece la soledad y se debilita la unión en las parejas mendocinas
Una encuesta de Demokratía revela que el 23,6% de los mayores de 16 años no está en relación, con un pico de soledad en el grupo de 45 a 54 años. Entre quienes están en pareja, más del 34% reconoce estar algo o muy desunido. El trabajo sigue siendo el principal espacio de encuentro, mientras crecen las relaciones iniciadas por redes y aplicaciones.
El mapa afectivo del Gran Mendoza muestra una sociedad atravesada por transformaciones profundas en sus vínculos. Según una encuesta realizada por la consultora Demokratía en febrero de 2026, casi uno de cada cuatro mendocinos mayores de 16 años (23,65%) afirma no estar actualmente en pareja, mientras que el 76,35% sostiene que sí mantiene una relación.
El relevamiento -basado en 717 entrevistas presenciales realizadas en Ciudad, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján de Cuyo y Maipú, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ±3,25%- revela además diferencias marcadas por edad. El grupo más desvinculado es el de 45 a 54 años, donde el 29,59% declara no tener pareja. En contraste, la franja de 31 a 44 años es la que muestra mayor nivel de vinculación: apenas el 7,69% está solo y el 92,31% afirma estar en pareja.
En los extremos etarios, la situación también presenta particularidades. Entre los mayores de 65 años, el 12,5% no está en pareja, mientras que en el segmento de 55 a 65 años la cifra asciende al 24,11%. Entre los jóvenes de 16 a 30 años, uno de cada cuatro (24,44%) no mantiene una relación.
La diferencia por género es mínima: el 23,39% de los hombres y el 23,93% de las mujeres aseguran no estar en pareja, lo que indica que la soledad afectiva atraviesa de manera similar a ambos.
Pero el dato más significativo surge al analizar la calidad de los vínculos existentes. Entre quienes están en pareja, solo el 3,59% se considera "muy unido" emocionalmente y el 62,28% "algo unido". En cambio, el 29,94% se define "algo desunido" y el 4,19% "muy desunido". En conjunto, más de un tercio (34,13%) reconoce algún grado de distancia emocional con su pareja.
La percepción de fragilidad es levemente más marcada entre los hombres: el 34,51% se declara algo o muy desunido, frente al 33,74% de las mujeres.
En cuanto a los espacios de encuentro, el trabajo se consolida como el principal ámbito donde se forman las parejas (26,05%). Le siguen el deporte o club (18,26%) y, en tercer lugar, internet, redes sociales o aplicaciones (12,87%), en igualdad con los lugares de diversión como bares o boliches (12,87%).
El peso de lo digital es más fuerte entre los hombres (14,72%) que entre las mujeres (11,11%). En los segmentos más jóvenes, las redes y apps alcanzan niveles significativamente más altos, mientras que en las generaciones mayores predomina el ámbito laboral o los espacios tradicionales de socialización.
El estudio refleja así una doble tendencia: por un lado, una proporción significativa de mendocinos sin pareja, con especial incidencia en la mediana edad; por otro, un volumen considerable de relaciones que se sostienen con niveles moderados o bajos de unión emocional. En paralelo, el trabajo sigue siendo el principal escenario para el inicio de vínculos, aunque las plataformas digitales ganan terreno en la configuración afectiva contemporánea.